Puesto que la base del film es un cómic, la película está llena de toques fantásticos e irreales (sobre todo en las filas persas, llenas de monstruos y aberraciones) y de una narración llena de guiños o chistes por parte de los espartanos que, en medio de tan sangriento escenario, da a los héroes de Leónidas la imagen de ser unos tíos tan acostumbrados a pasear entre los cadáveres de sus enemigos que, antes de darte cuenta, te ves sonriendo con ellos mientras sientes un escalofrío por la columna ante la idea de que alguien así pudiera haber existido en algún momento.

Sólo un ejemplo de la chulería espartana tras la primera mañana de batalla:
- Jerjes: Seamos razonables: sería un lamentable error, sería una auténtica locura que tú, un valeroso rey, y tus valientes hombres pereciéseis por culpa de un pequeño malentendido. Nuestras culturas podrían compartir tantas cosas...
-Leónidas: Pero si llevamos compartiendo nuestra cultura con vosotros toda la mañana!