miércoles, 14 de enero de 2009

Los Teleñecos, Barrio Sésamo y otras neuras

¿Hay alguien a quién no le gusten los Teleñecos? ¿Existre ser humano (que ronde los 30, claro) capaz de jurar que no se ha descojonado con Supercoco?
Hoy rendiré homenaje a estos adorables seres que todos llevaremos en nuestros corazoncitos hasta el último de nuestros días, desde sus primeros pinitos (en España) en el casi olvidado programa Un globo, dos globos, tres globos hasta el inolvidable Barrio Sésamo de Espinete y Don Pimpón.

La verdad es que la etapa de Un globo,... no la recuerdo mucho, empezó en el 74 (nací junto con los teleñecos, eso explica muchas cosas XD) y acabó allá por el 79, justo cuando empezó la etapa Barrio Sésamo de la gallina Caponata y el caracol Perezgil y que se duró apenas hasta 1980. De esta segunda etapa a quien recuerdo con más cariño es a Caponata, por que el caracol me da que no gustó mucho a la chavalería.
Pero en 1983, y hasta 1987, empezó la etapa que nos marcó a toda una generación: Espinete, Don Pimpón, Chema (RIP) y Julián se convirtieron en nuestros compañeros de merienda y en una cita ineludible delante del televisor ( aun recuerdo que mi hermana y yo incluso dejábamos de pelearnos y corríamos como posesos al sofá en cuanto sonaba la sintonía por la tele, snif, snif, qué recuerdos...).


Me gustaría aprovechar ahora para revelaros mi teoría conspiro-paranóica que siempre he tenido con Don Pimpón: reconozco que de todos era el que menos gracia me hacía, no era un "niño" como Espinete (claramente tenía una personalidad adulta), pero me mosqueaba mucho que siempre estuviera con los niños, yo veía ahí una pedofilia latente que no me gustaba (sí, Chema y Julián también eran mayores y estaban con los niños, pero es que uno era un panadero (con el que todo niño ha tratado para comprar cruasanes, ensaimadas y Panteras Rosas) y el otro era el kioskero (tema chuches)), pero el Don Pimpón este no trabajaba, siempre estaba con el cuento de que viajaba con el Maharajá de Kapurtala (que yo creo que o era su camello o era una jerga para referirse a sus temporaditas en la cárcel), que no era trigo limpio, vaya. Lo reconozco, es una teoría muy chunga, pero es que yo soy así de paranóico XDD.

Pero, ¿qué me decís de los Teleñecos? Eran unos cuantos y han seguido creciendo en número a medida que pasaron los años:
Epi y Blas son ya reconocidos ejemplos televisivos de la primera pareja de hecho homosexual que se conoció en España; Coco y sus alters egos Supercoco y el sherif Coco, siempre acompañado de su inseparable Jaca Paca; el Conde Draco, que lo contaba absolutamente todo entre truenos y relámpagos; Gustavo, el reporetero más dicharachero de Barrio Sésamo; la increíble Peggy; Triqui, el monstruo de las galletas (irresistible compararlo con un yonqui discotequero por sus hábitos y por el parecido de su nombre con el de Tripi), y qué decir del Maná-maná, menudo megahit!
Los que tenía por completo olvidados eran los Nabucodonosorcitos, una familia de chinches que vivían en el macetero de Epi y que me encantaban. ¿Los recordais?


Luego llegó, ya en una versión más "adulta", el Show de los Teleñecos, un auténtico acierto a mi entender, donde entrevistaban e interactuaban con famosos del show business:


En fin, que sin los Teleñecos y Barrio Sésamo nuestra infancia no sería la misma, han intentado imitarlos (Los mundos de Yupi, los Lunis, etc) pero no le llegan ni a la altura del betún. Somos la generación Espinete, bueno yo más bien soy de la degeneración Espinete :P
Y para acabar, destrocemos recuerdos de infancia sin ton ni son: